Método

Cómo calculamos

Cada calculadora de Tuscuartos corre en tu navegador, cita sus fuentes y dice con claridad qué es un dato oficial, qué es una estimación y qué no puede saber. Esta página lo cuenta entero.

1. Todo se calcula en tu navegador

Cuando escribes tus cifras (ingresos, precio de la vivienda, ahorro, edad), el cálculo se hace en tu dispositivo, con el programa que se descargó con la página. Tus números no se envían a ningún servidor, no se guardan y no se venden. Al cerrar la pestaña, desaparecen.

La única excepción es la medición de visitas: Cloudflare Web Analytics (sin cookies ni datos personales, siempre activa) y Google Analytics 4 (solo si aceptas el banner de cookies). Los detalles están en la política de privacidad y en la política de cookies.

2. Fuentes oficiales primero

Los impuestos, las ayudas, las cotizaciones y los tipos salen de la fuente oficial correspondiente, y cada calculadora muestra la fecha en que se revisaron sus datos. Cuando una cifra viene de una estimación nuestra, lo pone al lado: no la disfrazamos de dato oficial.

3. Lo que no podemos comprobar, se marca

"Por confirmar" y "estimación propia" son etiquetas, no letra pequeña. Si un tipo reducido depende de tus requisitos (renta, edad, patrimonio, plazos), la calculadora te lo enseña como una pista y te dice que lo confirmes con la administración antes de contar con ello.

Ninguna herramienta comprueba tu caso personal: no sabemos tu nómina real, tu historial de cotización ni si cumples los requisitos de una bonificación. El resultado es una lectura de los números que escribes, con supuestos claros y visibles.

4. Cómo lo probamos antes de enseñarlo

Miles de casos automáticos

Cada motor pasa baterías de 1.000 casos generados al azar contra un cálculo de referencia independiente y una lista de reglas que siempre deben cumplirse (sin resultados imposibles, cuotas coherentes, impuestos que cuadran con la fórmula oficial). Si una comprobación falla, no se publica.

Rondas de personas

Los textos de cada campo pasan rondas de usuarios sintéticos con distinto nivel de lectura financiera para cazar palabras que confunden (bruto y neto, meses y años, interés nominal y TAE) y se reescriben hasta que la tasa de acierto a la primera sube. Las pruebas finales las hacen personas reales.

5. Qué no es Tuscuartos

6. Pruébalo con tus números

¿No sabes por dónde empezar? La portada propone un camino corto: colchón primero, vivienda después.